Hace cinco años se publicó la primera secuencia de un vÃdeo particular en YouTube.
YouTube, el servicio que revolucionarÃa el concepto de vÃdeo basado en Internet, fue lanzado el 14 de febrero de 2005.
Sin embargo, serÃa el 23 de abril de 2005, cumplidos el pasado viernes, que el primer vÃdeo particular fue publicado en el servicio.
La secuencia en cuestión fue subida por uno de los fundadores de YouTube, Jawed Karim. Se trata de una toma frente a los elefantes de un zoológico, donde Jawed se limita a comentar que se trata de animales con una trompa muy, muy larga.
Por tratarse de un servicio que marcarÃa el inicio de una nueva era para el vÃdeo en lÃnea, en esta redacción consideramos que bien merecÃa una pequeña nota.
Stephanie Lenz, de San Francisco, EEUU, publicó en 2007 en YouTube un vÃdeo donde su hijo Holden, en ese entonces de 13 meses de edad, bailaba el tema “Let´s Go Crazy”, de Prince.
El entusiasta vÃdeo, de solo 29 segundos de duración, llevó a Universal Records a exigir a YouTube eliminar el material por “uso ilegÃtimo de material con derechos reservados”.
El fallo abre para Stephanie Lenz la posibilidad de presentar una nueva demanda contra Universal, esta vez por intromisión ilegÃtima en sus derechos ciudadanos.
Según observadores, Universal buscará una salida extrajudicial al tema, que necesariamente implicará el pago de una compensación a Lenz, evitando asà un nuevo juicio y la publicidad negativa que le conllevarÃa.
En enero, YouTube explorar las posibilidades de ofrecer alquiler de pelÃculas mediante su sitio. Aunque insignificantes en lo económico, los resultados del piloto serÃan alentadores para la empresa.
Durante los diez dÃas que duró el proyecto, realizado en el marco del festival Sundance, YouTube logró recaudar 10.700 dólares, suma insignificante para una empresa del tamaño rango de YouTube.
Sin embargo, la gerencia de YouTube expresó satisfacción ante los resultados, especialmente al considerar las limitaciones del caso. Por lo mismo, se dispone a desarrollar el proyecto, que implicarÃa ofrecer a futuro el alquiler de material audiovisual en categorÃas no-comerciales, como salud, dibujos animados o capacitación.
El caso de prosperar el proyecto, el gigante YouTube estarÃa planteando un importante reto a los modelos actuales de distribución cinematográfica.